Educación financiera para niños.

Hay muchos más motivos para enseñarles a los pequeños a manejar conceptos como gasto, ahorro e inversión.

De acuerdo con un artículo elaborado por el psicólogo Borja Quicios, en una de las páginas web más queridas por las mamás de América Latina Guía Infantil , cuando un niño recibe educación financiera tendrá muchas más posibilidades futuras, podrá tomar mejores decisiones, puesto que el aprendizaje del mundo de las finanzas está ligado a la educación emocional.

El experto explica que cuando los niños son pequeños no conocen el valor real del dinero, por esto muchas veces los escuchamos diciéndoles a sus papás: oye mamá o papá hay que comprar más dinero o haz que aparezca más dinero para comprar esto o aquello, lo que pasa es que hay que explicarles el esfuerzo que conlleva conseguirlo.

El experto recomienda que la educación financiera se empiece a introducir en la familia a partir de los 5 o 6 años, cuando los niños son capaces de comprender conceptos financieros básicos, pues el mundo de las finanzas se debe enseñar y adquirir en forma de hábitos.

 

Consejos prácticos 

 

  1. Las bases. Hay que explicarles a los niños cuántos billetes y monedas existen y sus equivalencias. Se les puede explicar, por ejemplo, cuántas monedas de un determinado valor se necesitan para juntar una cantidad, igualmente, se les puede enseñar que el dinero se convierte en productos y servicios, diciéndoles qué pueden adquirir con un valor específico.
  2. El dinero no cae del cielo. El experto considera que hay que explicarles a los niños que el dinero no aparece por arte de magia, por lo que hay que contarles cómo es el trabajo de los padres, qué es lo que se realiza y cómo se genera valor a cambio de dinero.

    Para enseñarles a los pequeños a ganar dinero se les puede dar una retribución económica por lavar el auto, sacar la basura o bañar a la mascota, también pueden vender algún producto entre sus amigos.

  3. Administrar el dinero. Se les tiene que comunicar que lo importante no es cuánto se gana, sino qué se hace con ese dinero que se gana. Explicarles qué son las prioridades, por qué es importante planear para llegar a un objetivo.

    Al respecto lo que se puede hacer es poner una meta con los hijos, preferiblemente que no sea un objeto, sino una experiencia, luego se puede planear con ellos cuántas veces necesitan bañar a la mascota o lavar el coche para conseguirla. También se les puede enseñar a hacer una lista para llevar los gastos del día.

  4. Ahorrar e invertir. Es fundamental que los pequeños comprendan el significado del ahorro, para qué es, que se vuelva un hábito y que no se guarda lo que sobra sino en cuánto se tiene una ganancia, una parte se destina a ello.
  5. Manejo de deuda. Entre más rápido aprendan los niños cómo funciona la deuda, más precavidos serán. Se les debe enseñar a los pequeños a medir sus impulsos de pedir prestado.

Aprender jugando

El primer acto creativo del ser humano es jugar. Significa indagar, descubrir, conocer todo lo que se necesita para convertirse en adultos. Desde niños tenemos esa necesidad, pues jugar nos ayuda a comprender todo lo que sucede a nuestro alrededor.

Debemos saber aprovechar esta gran cualidad de los niños para que aprendan sin esfuerzo y de manera natural. Hay varios juegos que motivan la comprensión de conceptos y el desarrollo de habilidades en finanzas personales, como ahorrar, invertir, elaborar un presupuesto, pagar deudas entre otras.

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